23 abril, 2016

Los guerrilleros trabajan

José Herrera Petere
Estampa 1944.

Es la estación de Torre y al medio día. La anterior es la de Brañuelas en los Montes de León, aquellas sierras adonde iban a cazar los maridos cornudos de los romances. La carretera, una carretera negra de humedad y de caucho desgastado pasa junto a la vía. Cerros hoscos, ni muy altos ni muy bajos se elevan a ambos lados; por abajo amarillentos, resecos; por arriba verdes perdidos en la niebla.
En una venta de la carretera y a una mesa de madera color de vino, dos hombres comen. Son los soldados del Tercio, pechera peluda descolada, gorro ladeado, la mirada insolente, cínicos y cansados; piden una botella de vino, unas judías y queso de la tierra. Además traen escondidas unas lonchas de jamón y mandan que se las frían. Su astucia y su carta de racionamiento les permiten esto y más.
Necesitan reponerse del largo viaje por tren desde Oviedo. Afuera, en la estación, un camión ya cargado, espera, cubierto con una lona.
Hace sol, mucho sol y la mujer del ventero se apresura a poner la ropa blanca a secar en las ventanas, en el terrado, hasta sobre el tejado de la casa. Brilla la ropa al sol.
Los dos del Tercio comen, piden más vino.
—El capitán de la guardia Civil de Ponferrada —dice uno de ellos— no sabe si venimos por tren o en camión.
—Es cierto —contesta el otro —pero este es el lado peligroso del asunto.
—No te preocupes, que yo me entiendo bien. El negocio merece la pena. Cincuenta fusiles, ponemos treinta. Es fácil cambiar el número. Veinte cajas de cartuchos, ponemos diez. Tengo un líquido especial. Luego que vayan a averiguar.
—Pero ¿y lo de llegar en camión y no por tren? ¿Qué pretexto puede inventarse para dejar un tren?
—Eso es difícil, pero el que no se arriesga no pasa la mar.
— Podemos decir que...
En este momento entra en la venta un hombre pequeño, de rostro colorado y ojos azules, diminutos y vivos. Va cubierto con una boina y lleva un amplio blusón a rayas atado a la cintura, pantalón negro de pana y botas fuertes y relucientes, de piel de becerro que contrastan con lo humilde de su vestidura. Pide una jarra de vino. Después se para frente a la puerta, cruzado de brazos, con una mano oculta en el blusón.
—Son cincuenta y veinte —dice como hablando consigo mismo.
—No, —contesta uno de los del Tercio sin mirarle —son veinte y diez.
—Cinco mil pesetas.
—Por menos de veinte mil no hay nada. Yo no me juego la vida por amor al arte. Además...
En este momento cruza por la carretera una pareja de la guardia Civil fusil al hombro, el charolado tricornio reluciente de sol. Los pasos firmes, graves, reposados. Miran de un lado a otro.
El hombre de la blusa, parado en la puerta no se mueve. Contempla el ciclo despejado algo velado por la niebla. Bebe sujetando en la mano izquierda su jarra de vino.
—Está bien, veinte mil pesetas. No vamos a discutir por eso, por tan poca cosa... Y ya sabéis...
—Diez mil ahora y diez mil luego.
—Cinco mil ahora, y ya sabes que el que nos engaña la paga antes o después. Son veinte fusiles y diez cartuchos. Aquí está el dinero. A eso de las nueve en la curva que da a Bembibre... ¡Ah pillos, tunos, termina sonriendo —vosotros pagáis el vino! ¡Agur cara-liebre.
A las nueve de la noche en la curva que da a Bembibre había una niebla espesa. El haz de los faros del camión que subía parecían dos largos tentáculos amarillos.
—¿Por qué no nos cargamos a estos marrajos y nos quedamos con lodo? — pregunta un hombre agazapado tras una carrasca.
—No. camarada —contesta otro—. Eso sería matar la gallina de los huevos de oro.
—¿Qué más quieres? —dice un tercero. —¡Te lo traen servido a casa y aún te quejas!
Después sonaron unos tiros. Había que disimular.
—¡No te muevas Ramón o te asamos! —le dicen al chófer, manos arriba.
—Tú hecho un pendón como siempre. ¿Bragazas!
—Y dile a tu tío el falangista que se ande con cuidado o lo pasará mal.
—Y recuerdos a la Tomasa.
—Y a la Petra de Ponferrada. Le dices que sigo veraneando.
Mientras tanto los dos del Tercio manos en alto contemplan impasibles cómo los guerrilleros descargan el camión. Se llevan exactamente veinte fusiles y diez cajas de cartuchos.
—A los del puesto fronterizo les decís que no sean malos.
—Aquí tenéis las quince mil pesetas y cinco mil más de propina —murmuran disimuladamente uno de los del tercio. Y se las echan al bolsillo.
—¡Arre!
—¡Agur y hasta otra!
—¡Viva la Junta Suprema! ¡Hihíiii!... ¡Jujuyyyy...!
Arranca el camión. Baja luego por las largas cuestas a salir a la carretera general, camino del Bierzo.La niebla se disipa. El panorama parece que se va ensanchando.

21 marzo, 2016

Alfabeto cifrado

Sistema rudimentario de cifrado para intercambio de mensajes entre las distintas partidas guerrilleras gallegas. A cada letra le corresponde un número para crear mensajes numerados. El cifrado es de suponer que estaría disponible en todos los grupos. Este en concreto debió caer en manos de la Guardia Civil en alguna de las capturas de algún guerrillero.




14 enero, 2016

Foucellas Teatro


1952. Un Maquis, un guerrillero, un hombre de la montaña, uno de esos que la gente genéricamente denomina "Foucellas". Lo mismo podría ser Foucellas. O no. En una situación desesperada, con un socio como el único vestigio de lo que fue su partida, se compromete a su última acción: el robo, con secuestro incluido de un labrador acomodado, ex militante agraria, y su esposa. Un contexto límite, un tiempo terminal, en el que cuatro personajes perfilados y contrastados psicológicamente acaban entrando en un debate dinámico, a veces divertido, en el que conceptos como firmeza, utopía, resistencia, inercia, resignación, adaptabilidad, voluntad, destino... son las armas de una cruda batalla dialéctica entre la esperanza y la desesperación. Una ficción que especula sobre un momento histórico, pero también un motivo metafórico para reflexionar sobre un trance con el que, en mayor o menor medida, nos enfrentamos en nuestra vida: la administración de la derrota.





03 enero, 2016

Homenaje a "Quico Sabaté"

Un 5 de enero más, la "Assemblea Llibertària del Vallès Oriental - FAC Procés Embat" organiza una ofrenda floral delante de la tumba del maquis Quico Sabaté, muerto a manos de las fuerzas franquistas el 5 de enero de 1960. 


12 diciembre, 2015

¡Viva el Maquis!

Título: ¡Viva el maquis! Tras las huellas de maquis, guerrilleros y clandestinos en el Bajo Aragón.
Autor: Amadeo Barceló Gresa.



23 noviembre, 2015

Maquis en Andalucía: la guerrilla antifranquista

Programa dedicado a la guerrilla antifranquista. Interviene Manuel Velasco Haro, presidente de la Asociación Guerra, Exilio y Memoria Histórica de Andalucía (AGEMHA) y el guerrillero Francisco Martínez López (Quico).



30 octubre, 2015

Maquis Anarquistas en la Guerrilla

Actos en los que, entre otras cosas, habrá una charla sobre los guerrilleros anarquistas.

Zizur Nagusia, Nafarroa.

programazioa/ programa:

VIERNES 20 OSTIRALA

18:00 gaztetxe Esparru: charla / hitzaldia: ‘Maquis, anarquistas en la guerrilla’ a cargo de Ni cautivos ni desarmados
20:30 Esparru: PERRO LOBO (rap Logroño).

SÁBADO 21 LARUNBATA

11:00 Esparru: almuerzo vegano / gosari beganoa
12:00 Esparru: mesa redonda: ‘Anarquismo y proceso soberanista catalán’ a cargo de colectivos anarquistas catalanes (+ info pronto).
14:30 Esparru: comida autogest. / bazkari autogest.
16:00 Esparru: PURO LUEGO (acústico) .
17:00 Frontoian: feria de distris/ distri azoka.
18:30 Frontoian: conciertos / kontzertuak (5 eu + CD):

NO KOMPLY (hc melódico, Zalla)
ZARTAKO (Iruña, punk bortitza)
INDARRAP (rap Gasteiz)
MANAGÄITZ (hc melódico Zarautz)
EUSKABARET (espectáculo musical, Iruñerria)
SASKARRAK (oi! Txantrea)
ZARTAKO-K (ska, Tafalla)
TIEMPOS DE IRA (hardcore Ciudad Real)

11 octubre, 2015

Jesús Bayón: Un asturiano al frente del PCE. De la secretaría general a guerrillero en el centro de España (1936-1946).

Autor: Benito Díaz Díaz.

Edita: Almud Ediciones (2015)

ISBN: 978-84-942952-8-7

Narra Benito Díaz en este libro la vida de Jesús Bayón, miembro del PCE en los años cuarenta, al cual le cae la responsabilidad de hacerse cargo de la secretaría general del partido. Es detenido y logra huir de la cárcel, siendo enviado por la organización clandestina a la zona centro para dirigir la guerrilla, pasando a ser el máximo responsable de la Agrupación Guerrillera de Extremadura. Las malas relaciones con dirigentes comunistas de la zona centro, fueron las que desencadenaron su cese, pasando a ejercer como simple guerrillero. Benito asegura que Bayón fue uno de los guerrilleros más importantes en la lucha antifranquista. La Guardia Civil asalta la casa en la que se encontraba, y Jesús Bayón decide suicidarse.