29 mayo, 2009

A Guerrilha Galega Ánti-franquista



Edición: Juntas Galegas pola Amnistía. (1996).

Autor: VV.AA. [En gallego-portugués reintegracionista].

Existen varias “rarezas” en la bibliografía sobre el maquis y, esta es una de ellas. En menos de 60 páginas nos encontramos una historia general de la guerrilla gallega, partiendo desde los primeros resistentes, la 1ª organización, el Ejército Guerrillero de Galicia, los últimos guerrilleros, finalizando con la organización y táctica, y gráficos de estadísticas. Todo ello sin olvidar una colección de fotografías, algunas de ellas poco conocidas de guerrilleros muertos.

Si algún "amigo" de la resistencia armada al franquismo tiene interés en tenerlo, que me mande un correo y se lo adjuntaré en PDF.

24 mayo, 2009

El Carbonero




“El Carbonero. Vida y andanzas”. Edita: Arráez Editores (2009). Autor: Damián Alonso Pedrosa. ISBN: 978-84-96651-58-6.

En Almería no hubo una agrupación guerrillera constituida como tal, pero si existió resistencia armada al franquismo en sus montes. Dos evadidos de las cárceles de posguerra, «El Carbonero» y «El Espaílla» protagonizaron acciones, unas veces políticas y otras de
simple supervivencia. La investigación un tanto particular que el autor pone en nuestras manos, es la vida en la sierra de estos dos huidos, y está confeccionada a partir de los relatos orales y documentación diversa.

Sin dejar de lado la procedencia política de cada uno, el autor considera más bien como una especie de bandolerismo social las actuaciones de estos huidos, con algunas valoraciones personales un tanto fuera de lugar, de los hechos de estos dos guerrilleros. Encontraremos un capítulo con el siguiente título: “Acciones de bandolerismo más destacadas”.

Confeccionaron artesanalmente panfletos que usaron en las fiestas de El Contador. En el que adjunto más abajo se puede leer, de una manera burda e infantil, como no podía ser de otra manera, un bando dirigido a la población. El oficio de Carbonero exigía que la familia al completo, niños incluidos, trabajaran para poder malvivir. La escuela era el último lugar que muchos niños de la época pisaban para aprender algo, y «El Carbonero» y su compañero «El Espaílla» no eran una excepción.



18 mayo, 2009

Tiempo de cerezas • Ángel Utrillas

Extracto del libro “Tiempo de cerezas” de Ángel Utrillas.

“El valle albergó y sirvió de guarida a los hombres de la resistencia antifranquista. Eran pocos, apenas un puñado de gentes de izquierdas que se agruparon y se tiraron al monte a falta de otra posibilidad de lucha organizada y resistencia en la demarcación placentina, la cual, por cierto, quedó en zona nacional.

Los maquis en muchas ocasiones visitaron la casa de Pedro, le invitaron a unirse a ellos basando sus pretensiones en la ideología de su padre, su encarcelamiento y su posterior fallecimiento, o asesinato, como lo denominaban los guerrilleros, para quienes Nicasio era un héroe y Pedro, probablemente, un cobarde. Cada vez le presionaban con mayor insistencia.

_ Únete a nosotros Pedro, sé valiente, lucha como un hombre, hay que oponerse al fascismo con uñas y dientes.

_ Y, ¿quién traerá la comía pa la mujel y el muchachino? -. Aquella era siempre la contestación de Pedro, amarga respuesta llena de sinceridad y vacía de ideología, la frase que ponía punto final a la discusión.

Una noche, al salir de su casa dos guerrilleros, quienes por cierto flaco favor le hicieron, pues le robaron los pocos víveres con los cuales contaba la familia para su subsistencia, la Guardia Civil en su estrecha y persistente vigilancia a Pedro, efectuada cada vez con más ahínco, los sorprendió.

Un escalofrío recorrió el cuerpo del centinela en la trinchera del frente ruso, con el recordatorio de la aciaga noche, una de las más largas y duras de su vida, de una vida plagada de conticinios duros, largos y aciagos.

Era una noche fría en Extremadura, una luna llena plúmbea iluminaba el Valle del Jerte en su totalidad. Dos guerrilleros, tras fracasar una vez más en su obstinada pretensión de reclutar al testarudo Pedro para sus huestes, cogieron cuantos alimentos cupieron en sus morrales y salieron a hurtadillas de la humilde casa. Pedro y María suspiraron aliviados al ausentarse los partisanos, se disponían a acostarse, pues no tenían ya nada para cenar tras el saqueo al que fueron sometidos, cuando se escuchó, en los alrededores de su hogar, un grito.

_ ¡Alto a la Guardia Civil!.

Tras aquellas palabras siguieron unas detonaciones. Las ásperas explosiones quebraron la noche desquiciando los nervios de los moradores de la casa y despertando al pequeño José, quien no cesó de llorar hasta la finalización de la balacera. Porque hubo tiroteo, los guerrilleros respondieron a los disparos de los guardias entablándose una lucha feroz y desigual. Uno de los guerrilleros consiguió huir, herido, regando el sendero con su sangre, pero huyó, en cambio el otro no tuvo la misma suerte y murió en la reyerta. Aquella acción acarreó innumerables problemas y múltiples contratiempos al inocente campesino.

Una vez cesaron los disparos, los miembros de la Benemérita irrumpieron en la casa, detuvieron al cabeza de familia y lo condujeron al cuartelillo, donde permaneció por el resto de la madrugada sometido a interminables y agotadores interrogatorios. Juró el inofensivo trabajador, una y otra vez, su inocencia, explicando como intentaron en vano unirle al movimiento de resistencia y como él se negó siempre con rotundidad; narró como le robaron los escasos alimentos con los que contaba, pero aquellos hombres parecían no escuchar, y de hecho así era, no escuchaban, permanecían sordos y estólidos con una exacerbada contumacia.

La tensa situación le conducía a una neurastenia peligrosa, en el más insospechado momento, podía ser capaz de confesar cualquier abyecto crimen para escapar del suplicio que suponía el interrogatorio y de sus torturas tanto físicas como psíquicas. Tras padecer los envites de un miedo espantoso y después de recibir unas docenas de golpes despiadados, le devolvieron a la libertad.

_ Ten cuidado con lo que haces Merino, con lo que dices, con lo que piensas, con lo que ves . . . te estaremos vigilando siempre, no importa donde vayas ni donde te escondas, siempre estarás sometido a observación -. Advirtió el Comandante del puesto y sus palabras, pronunciadas entre dientes, apenas susurradas, cayeron como una losa, como una terrible amenaza”.


10 mayo, 2009

"Sordo", bocetos preliminares

El cómic "Sordo", del que ya incluí un post anteriormente, del guionista David Muñoz y el dibujante Rayco Pulido, tuvo unos apuntes que reproduzco con el permiso de ambos.


Dentro de estos bocetos encontramos rostros de auténticos guerrilleros antifranquistas. Más abajo incluyo las fotografías de algunos de los que vemos en los dibujos.







04 mayo, 2009

Relato "El Maño"

http://www.creatustextos.net/ es una web-taller de escritura creativa creada por “CocaCola”. 

Un relato escrito por alguien cuyo nick es “Cooyy”, y supongo que además es estudiante de la Escola Sant Felip Neri, tiene por titulo: “El Maño” 

Sin entrar a valorar el contenido histórico, ni la calidad narrativa, pues se nota que es un relato juvenil. La ingenuidad en los nombres de guerra de los guerrilleros me llama la atención. Si me he decidido a incluir este relato (corto, eso si) en mi blog, es por encontrar a un estudiante que por lo menos sabe que hubo gente armada en el monte resistiendo al franquismo, cosa que muchos adultos, a día de hoy, ni lo sospechan.

El Maño
Sea quien sea que seas, no sé cuando leerás esto, solo quiero que alguien lea la barbarie que ha pasado. Y todo lo que he pasado. Si señor o señora, yo he sufrido la guerra civil. La guerra civil empezó en el año 1936 y terminó en el año 1939 con victoria fascista. Después de la guerra vino la dictadura que duró unos cuarenta años, pero empecemos por el principio. Estaba yo en mi pueblo cuando me enteré, de que en Marruecos tres comandantes del ejército, Francisco Franco, Emilio Mola y José Sanjurjo se habían revelado y habían montado una revuelta. Evidentemente al principio creí que esto no significaba nada de nada, todo el mundo creía lo mismo, pero resulta que no. Poco a poco fueron conquistando territorio, es más, estaban ayudados por sus amigos, los alemanes y los italianos. Un mal día se acercaron a mi pueblo, por lo tanto yo decidí ir con los de la montaña, los maquis, para poder luchar contra el ejército fascista con más facilidad. Así pues, decidí escribir una carta para mis padres por que no se preocuparán y la carta rezaba así:
Queridos mamá y papá. Me voy, estamos en guerra, no huyo, sino que me voy con los maquis para luchar contra el fascismo. Esta carta es solo para que sepáis algo de mí. No os preocupéis, esta todo organizado, ahora el frente está en el sur, he tenido tiempo suficiente como para dejarlo todo preparado. Lo siento pero me llevaré la escopeta por si acaso. No digo nada más por si los fascistas encontraran la carta. Os quiere vuestro hijo, El Maño.
Bien, pues había quedado con los maquis en una cueva del pueblo, al entrar los saludé.
- Hola. Me respondieron todos al unísono.
- Yo me llamo el Puerta, el que duerme se llama el Marmota, el de mas allí se llama el Pezuñas el de la entrada se llama el Cejas y el que esta subido encima del arbusto se llama el Puntería, somos un grupo que te ha ido a buscar, no tengas miedo de disparar, eso si, de momento esta prohibido disparar a matar hasta que lo digan los superiores.