28 octubre, 2008
23 octubre, 2008
La mujer del Maquis
La periodista madrileña Ana Ramírez Cañil ha sido galardonada con el Premio Espasa de Ensayo 2008 por su obra "La Mujer del Maquis". Ana ha escrito un libro centrado en Juanín y Bedoya, pero sobre todo en la historia familiar de este último.
La historia de amor en los tiempos de opresión de Leles y de Paco Bedoya, de aquellos que se negaron a aceptar el régimen impuesto por la violencia y se echaron al monte, y de los que les ayudaron.
Según la autora, es este un libro que recoge una historia real, que comenzó cuando a raíz de sus vacaciones en Cantabria, percibió que aun hoy, Juanin y Bedoya estaban en boca de las gentes. La leyenda continua y el mito se engrandece.
No dudó en viajar hasta Argentina, país donde la familia de Bedoya lleva muchos años instalada.
Este próximo día 30 de Octubre saldrá a la venta.

Ana R. Cañil, la autora de "La mujer del maquis", nos habla de la historia que puede encontrarse en las páginas de su libro:
Ver vídeo aquí
La historia de amor en los tiempos de opresión de Leles y de Paco Bedoya, de aquellos que se negaron a aceptar el régimen impuesto por la violencia y se echaron al monte, y de los que les ayudaron.
Según la autora, es este un libro que recoge una historia real, que comenzó cuando a raíz de sus vacaciones en Cantabria, percibió que aun hoy, Juanin y Bedoya estaban en boca de las gentes. La leyenda continua y el mito se engrandece.
No dudó en viajar hasta Argentina, país donde la familia de Bedoya lleva muchos años instalada.
Este próximo día 30 de Octubre saldrá a la venta.
Ana R. Cañil, la autora de "La mujer del maquis", nos habla de la historia que puede encontrarse en las páginas de su libro:
Ver vídeo aquí
20 octubre, 2008
Constantino Enguídanos "Juanito" - Informes AHPC (3)
Constantino Enguídanos "Juanito" - Informes AHPC (1)
Constantino Enguídanos "Juanito" - Informes AHPC (2)
Micro-film Nº 135 Pag. 3 - Foto 5
Cientos de familias campesinas se ven obligadas a emigrar de sus pueblos para ir a buscar trabajo, porque los grandes terratenientes solo se preocupan de embolsarse los millones, no les interesa que la tierra esté sin arreglar y yermos, y los obreros se mueren de hambre. Así os puedo decir que los alrededores de los núcleos obreros hay cientos de miles de familias viviendo en chozas, como por ejemplo, las chabolas del Turia en Valencia, en donde perecieron hace año y medio a consecuencia de una riada, miles de personas. En algunas obras que hay en nuestra zona se dan casos de estar viviendo hasta dos familias en un corral de ganado. En las barriadas obreras de todas las ciudades los obreros tienen que vivir apiñados, dando lugar entre el hambre y la anti-higiene a miles de enfermedades, como es la “gripe”, en la actualidad, que están muriendo miles de personas.
Con esta situación en nuestro pueblo, ya os podéis imaginar como vive la juventud. Da lástima ver como se encuentran los jóvenes, un gran tanto por ciento sufre la terrible enfermedad de la tuberculosis que es incurable en la situación en la que los jóvenes se encuentran. La juventud tiene cerrados todos los caminos de la vida; un 10% son analfabetos, si quieren aprender algún oficio no se les da ningunas facilidades, muy al contrario, si alguno, por encima de todas las dificultades, se empecina en aprenderlo, es a base de sufrir la más inhumana explotación, pues existe una “ley de aprendizaje” que obliga a ganar el sueldo de aprendiz a los jóvenes hasta los 20 años, sin tener en cuenta sus facultades y el trabajo que realizan.
Es tan trágica la situación de los jóvenes que se dan varios casos de encontrarnos en días festivos a jóvenes que salen del pueblo por no tener un traje decente, ni cinco pesetas para ir al baile o al cine.
El deporte está vedado para la juventud obrera, no sólo porque el franquismo ha hecho toda clase de deportes un monopolio suyo, con el fin de atraer a sus organizaciones a la juventud, cosa que la mayoría odia con toda el alma, sino también porque los jóvenes que están agotados por el trabajo agobiador y la falta de alimentos, no les queda ganas de ocuparse del deporte en los días de descanso. Así se explica, cómo la juventud en vez de dedicarse a organizar fiestas, equipos de fútbol en sus barrios, meriendas en el campo u otras diversiones, se encuentran en cualquier placetuela, jugándose 50 céntimos a las chapas, como si fueran viejos que no pueden arrastrar las piernas.
Los únicos que aquí en España pueden ejercer el deporte, disfrutar de las diversiones de la juventud, son los hijos de los burgueses, que además tienen todas las comodidades y la ínfima -------- que el franquismo ha podido arrancar, lanzándose al estraperlo o encuadrándoles en esos asquerosos “campamentos-escuelas”.
Si hablamos de la juventud femenina, es conmovedor cómo se encuentra. En muy pocos trabajos se emplea a las mujeres, pero en los que se emplean, nada más que por ser mujeres, ya ganan el cuarenta o el 50% menos que los hombres; la mayoría de las jóvenes se ven obligadas a servir a los burgueses, teniendo que soportar todas las impertinencias de ésta vil canalla y los más de los casos, teniendo que tener una resistencia de bronce, para no ser víctimas de esos señoritos y las mandan al fango y a la prostitución.
El franquismo ha hecho grandes esfuerzos para ganarse a la juventud, pero bien poco ha conseguido. En la casi totalidad de los pueblos no existe ninguna organización juvenil fascista. Las que hay en las capitales, están formadas por reducidos grupos, todos hijos de falangistas y empleados del gobierno.
Micro-film Nº 136 Pag. 4 - Foto 7
La juventud odia al régimen; lo podemos decir con seguridad; y lo odia porque sabe que es el franquismo el que cerró el camino de la libertad y progreso que sus padres abrieran con su sangre y sus luchas al implantar la República y lo odia mucho más por que ve que es el franquismo el que quiere lanzar a pueblo español a la guerra de exterminio que los imperialistas preparan. En relación con esto, la juventud ha sentido una gran indignación al enterarse que el jerifalte falangista Lequerica había ofrecido dos millones de jóvenes a los imperialistas americanos, como carne de cañón barata. El odio que los jóvenes sienten contra el franquismo y la guerra, se pone de manifiesto en los cuarteles, en donde en muchos casos ya se tienen asignados los grupos que tienen que matar en un caso dado a los jefes de los falangistas y manchados en sangre y es muy corriente oír decir “como tenga que tirar tiros, el primero para el capitán”. Nosotros no tiramos contra nuestros hermanos los jóvenes soviéticos. La juventud se incorpora con ardor a la lucha, eso lo demuestran las cientos de letreros que aparecen en las calles de Madrid, Barcelona, Sevilla y otras capitales con las consignas de: “Los jóvenes españoles no haremos la guerra contra la U.S.”, “Franco es la guerra”, “La república es la paz”, “Muera Franco”, “Viva la república” y otros muchos.
Aquí en la Región de Levante se nos dan casos maravillosos. Con frecuencia los jóvenes toman en sus manos las tareas más difíciles, influenciando grandemente en el ánimo de sus padres. Os daré algunos casos para que os hagáis una idea: En un pueblo de la zona nuestra, había un grupo de la J.S.U. organizados, desarrollando una gran actividad. El enemigo, sintiéndose incapaz de descubrirlo inventó una vil provocación.: un día la guardia civil del pueblo, se presentó con un hombre amordazado e hizo correr el bulo de que se trataba de un guerrillero hecho prisionero, hicieron la pantomima de que le estaban torturando.
Nuestros jóvenes reaccionaron inmediatamente preparando un plan para liberar al que ellos creían un camarada. Ya se disponían a asaltar la cárcel, cuando los responsables del P., descubriendo la vil estrategia y poniendo en guardia a nuestros jóvenes, evitaron que cayeran en la trampa.
En un punto de apoyo de la zona, había una chica de 20 años que estaba realizando unos magníficos servicios; en uno de éstos le cogieron con artículos para nosotros, no pudiendo ocultar que estábamos en contacto. Los perros civileros se ensañaron con ella, aplicándole toda clase de torturas; la colgaron por de los pies, le aplicaron hierros calientes en los pechos, la pisotearon, trataron de violarla, todo con el fin de hacerle hablar, pero nuestra heroica camarada resistió todas las torturas sin dar siquiera un indicio de dónde nos encontrábamos.
Otra chica de 17 años le indicamos que tenía que llevar una razón a un camarada que vive a 12 km de su casa y sin avisarnos se marchó. Se marchó de noche porque al otro día tenía que hacernos la comida, el pan, y lavarnos la ropa. Así podía citaros decenas y decenas de casos, pero no lo hago por no hacerme interminable.
Pero si grande es ya el odio y la combatividad de nuestra juventud, todavía será mucho mayor, porque de ello estamos empeñados los comunistas, jóvenes conscientes del deber que nos llama a hacer justicia a los asesinos de nuestro pueblo, inspirándonos en las gestas gloriosas de la J.S.U. en nuestra guerra; en la juventud soviética y en su glorioso Konsomol que tantos héroes dio por la libertad de los pueblos del mundo y dirigidos con mano firme y segura por nuestra entrañable camarada Dolores.
Sabremos dar ejemplo de heroísmo y combatividad, trayendo así al camino de la lucha a todo nuestro pueblo y haciendo honor a nuestro P. y a todos los que por él dieron su vida.
Constantino Enguídanos "Juanito" - Informes AHPC (2)
Micro-film Nº 135 Pag. 3 - Foto 5
Cientos de familias campesinas se ven obligadas a emigrar de sus pueblos para ir a buscar trabajo, porque los grandes terratenientes solo se preocupan de embolsarse los millones, no les interesa que la tierra esté sin arreglar y yermos, y los obreros se mueren de hambre. Así os puedo decir que los alrededores de los núcleos obreros hay cientos de miles de familias viviendo en chozas, como por ejemplo, las chabolas del Turia en Valencia, en donde perecieron hace año y medio a consecuencia de una riada, miles de personas. En algunas obras que hay en nuestra zona se dan casos de estar viviendo hasta dos familias en un corral de ganado. En las barriadas obreras de todas las ciudades los obreros tienen que vivir apiñados, dando lugar entre el hambre y la anti-higiene a miles de enfermedades, como es la “gripe”, en la actualidad, que están muriendo miles de personas.
Con esta situación en nuestro pueblo, ya os podéis imaginar como vive la juventud. Da lástima ver como se encuentran los jóvenes, un gran tanto por ciento sufre la terrible enfermedad de la tuberculosis que es incurable en la situación en la que los jóvenes se encuentran. La juventud tiene cerrados todos los caminos de la vida; un 10% son analfabetos, si quieren aprender algún oficio no se les da ningunas facilidades, muy al contrario, si alguno, por encima de todas las dificultades, se empecina en aprenderlo, es a base de sufrir la más inhumana explotación, pues existe una “ley de aprendizaje” que obliga a ganar el sueldo de aprendiz a los jóvenes hasta los 20 años, sin tener en cuenta sus facultades y el trabajo que realizan.
Es tan trágica la situación de los jóvenes que se dan varios casos de encontrarnos en días festivos a jóvenes que salen del pueblo por no tener un traje decente, ni cinco pesetas para ir al baile o al cine.
El deporte está vedado para la juventud obrera, no sólo porque el franquismo ha hecho toda clase de deportes un monopolio suyo, con el fin de atraer a sus organizaciones a la juventud, cosa que la mayoría odia con toda el alma, sino también porque los jóvenes que están agotados por el trabajo agobiador y la falta de alimentos, no les queda ganas de ocuparse del deporte en los días de descanso. Así se explica, cómo la juventud en vez de dedicarse a organizar fiestas, equipos de fútbol en sus barrios, meriendas en el campo u otras diversiones, se encuentran en cualquier placetuela, jugándose 50 céntimos a las chapas, como si fueran viejos que no pueden arrastrar las piernas.
Los únicos que aquí en España pueden ejercer el deporte, disfrutar de las diversiones de la juventud, son los hijos de los burgueses, que además tienen todas las comodidades y la ínfima -------- que el franquismo ha podido arrancar, lanzándose al estraperlo o encuadrándoles en esos asquerosos “campamentos-escuelas”.
Si hablamos de la juventud femenina, es conmovedor cómo se encuentra. En muy pocos trabajos se emplea a las mujeres, pero en los que se emplean, nada más que por ser mujeres, ya ganan el cuarenta o el 50% menos que los hombres; la mayoría de las jóvenes se ven obligadas a servir a los burgueses, teniendo que soportar todas las impertinencias de ésta vil canalla y los más de los casos, teniendo que tener una resistencia de bronce, para no ser víctimas de esos señoritos y las mandan al fango y a la prostitución.
El franquismo ha hecho grandes esfuerzos para ganarse a la juventud, pero bien poco ha conseguido. En la casi totalidad de los pueblos no existe ninguna organización juvenil fascista. Las que hay en las capitales, están formadas por reducidos grupos, todos hijos de falangistas y empleados del gobierno.
Micro-film Nº 136 Pag. 4 - Foto 7
La juventud odia al régimen; lo podemos decir con seguridad; y lo odia porque sabe que es el franquismo el que cerró el camino de la libertad y progreso que sus padres abrieran con su sangre y sus luchas al implantar la República y lo odia mucho más por que ve que es el franquismo el que quiere lanzar a pueblo español a la guerra de exterminio que los imperialistas preparan. En relación con esto, la juventud ha sentido una gran indignación al enterarse que el jerifalte falangista Lequerica había ofrecido dos millones de jóvenes a los imperialistas americanos, como carne de cañón barata. El odio que los jóvenes sienten contra el franquismo y la guerra, se pone de manifiesto en los cuarteles, en donde en muchos casos ya se tienen asignados los grupos que tienen que matar en un caso dado a los jefes de los falangistas y manchados en sangre y es muy corriente oír decir “como tenga que tirar tiros, el primero para el capitán”. Nosotros no tiramos contra nuestros hermanos los jóvenes soviéticos. La juventud se incorpora con ardor a la lucha, eso lo demuestran las cientos de letreros que aparecen en las calles de Madrid, Barcelona, Sevilla y otras capitales con las consignas de: “Los jóvenes españoles no haremos la guerra contra la U.S.”, “Franco es la guerra”, “La república es la paz”, “Muera Franco”, “Viva la república” y otros muchos.
Aquí en la Región de Levante se nos dan casos maravillosos. Con frecuencia los jóvenes toman en sus manos las tareas más difíciles, influenciando grandemente en el ánimo de sus padres. Os daré algunos casos para que os hagáis una idea: En un pueblo de la zona nuestra, había un grupo de la J.S.U. organizados, desarrollando una gran actividad. El enemigo, sintiéndose incapaz de descubrirlo inventó una vil provocación.: un día la guardia civil del pueblo, se presentó con un hombre amordazado e hizo correr el bulo de que se trataba de un guerrillero hecho prisionero, hicieron la pantomima de que le estaban torturando.
Nuestros jóvenes reaccionaron inmediatamente preparando un plan para liberar al que ellos creían un camarada. Ya se disponían a asaltar la cárcel, cuando los responsables del P., descubriendo la vil estrategia y poniendo en guardia a nuestros jóvenes, evitaron que cayeran en la trampa.
En un punto de apoyo de la zona, había una chica de 20 años que estaba realizando unos magníficos servicios; en uno de éstos le cogieron con artículos para nosotros, no pudiendo ocultar que estábamos en contacto. Los perros civileros se ensañaron con ella, aplicándole toda clase de torturas; la colgaron por de los pies, le aplicaron hierros calientes en los pechos, la pisotearon, trataron de violarla, todo con el fin de hacerle hablar, pero nuestra heroica camarada resistió todas las torturas sin dar siquiera un indicio de dónde nos encontrábamos.
Otra chica de 17 años le indicamos que tenía que llevar una razón a un camarada que vive a 12 km de su casa y sin avisarnos se marchó. Se marchó de noche porque al otro día tenía que hacernos la comida, el pan, y lavarnos la ropa. Así podía citaros decenas y decenas de casos, pero no lo hago por no hacerme interminable.
Pero si grande es ya el odio y la combatividad de nuestra juventud, todavía será mucho mayor, porque de ello estamos empeñados los comunistas, jóvenes conscientes del deber que nos llama a hacer justicia a los asesinos de nuestro pueblo, inspirándonos en las gestas gloriosas de la J.S.U. en nuestra guerra; en la juventud soviética y en su glorioso Konsomol que tantos héroes dio por la libertad de los pueblos del mundo y dirigidos con mano firme y segura por nuestra entrañable camarada Dolores.
Sabremos dar ejemplo de heroísmo y combatividad, trayendo así al camino de la lucha a todo nuestro pueblo y haciendo honor a nuestro P. y a todos los que por él dieron su vida.
13 octubre, 2008
Fernando Montero Martínez «Luís»
Fernando Montero Martínez “Luís” es trasladado al campamento de “El Manco de la Pesquera”. De dicho campamento se acercó “Bienvenido” para trasladarlo. “Luís” en compañía de “Bienvenido” iniciaron la marcha. Llevaban suficiente comida para no tener que parar a suministrar en ninguno de los puntos habituales, pues la G.C. vigilaba estrechamente la zona. “Bienvenido” sentía atracción por una chica del molino de Peñarrubia situado entre Paracuellos de la Vega y Huércenes, y allí se dirigieron en contra de las directrices de sus mandos. El molinero había sido detectado por la G.C. y le habían puesto a su servicio. Cuando llegaron los guerrilleros y cargaron comestibles, fueron atacados, cuando iniciaban la marcha, por el molinero y varias personas más, con hachas y martillos. “Bienvenido” herido logró huir, pero “Luís” fue entregado a la G.C. y obligado a llevarles al campamento. Dicho campamento se encontraba vacío, pues “Bienvenido” tuvo tiempo de llegar y dar la alarma. Cuando la G.C. llegó con “Luís” y no encontraron a nadie, le aplicaron la “ley de Fugas”.
Encontrado este hecho histórico en el libro: “Los Guerrilleros de Levante y Aragón” de Salvador F. Cava, reproduzco literalmente la nota a pie de página, donde encontramos las pertenencias que llevaba “Luís” en el momento de su muerte.
“Fernando Montero Martínez “Luís” había nacido el 30 de junio de 1931, tenía una estatura y complexión regular y poca barba. En su aciago final vestía americana de género de lana con dibujos a rayitas blancas y azules, pantalón de pana negro sujeto con unas correas por encima de los tobillos, calcetines de lana naturales sin teñir, alpargatas de lona blanca con piso de esparto y bufanda al cuello de dibujos grises y encarnados. Su armamento y efectos ocupados fueron un fusil checo calibre 7,92, en el lado izquierdo de la caja lleva una inscripción hecha a punta de navaja con el nombre de “Luís” y las iniciales AGL, y en el lado derecho las iniciales MG, en el lado derecho del guardamanos las mismas iniciales AGL. Suspendida del cinto llevaba una cartuchera de cuero negro de las de reglamento en el cuerpo de la Guardia Civil conteniendo 65 cartuchos del mismo calibre que el fusil, un macuto de lona color kaki con tres camisas, tres calzoncillos, una camiseta, un pañuelo, cuatro talegos viejos, dos vendas, una cuchara, una máquina y una barra de jabón de afeitar, una brocha, una pastilla de jabón y un peine roto, una cartera de bolsillo de cuero de mala calidad y muy usada sujeta con una goma, medio metro de mechas de encendedor, dos plumas de escribir usadas, un peine encarnado de pasta y en una funda de cartón un espejo en cuyo respaldo figuraba una etiqueta (Casa Rodríguez, cuchillería, perfumería, taller de afilar, San Martín, 3, Valencia), y una cartilla de racionamiento de tabaco con el número 1.541.813 expedida en Mohorte a nombre de Fernando Montero Martínez, en la que faltaban por cortar los cupones correspondientes a los meses de enero y febrero”.
Humildes pertenencias de un luchador por la libertad.
Encontrado este hecho histórico en el libro: “Los Guerrilleros de Levante y Aragón” de Salvador F. Cava, reproduzco literalmente la nota a pie de página, donde encontramos las pertenencias que llevaba “Luís” en el momento de su muerte.
“Fernando Montero Martínez “Luís” había nacido el 30 de junio de 1931, tenía una estatura y complexión regular y poca barba. En su aciago final vestía americana de género de lana con dibujos a rayitas blancas y azules, pantalón de pana negro sujeto con unas correas por encima de los tobillos, calcetines de lana naturales sin teñir, alpargatas de lona blanca con piso de esparto y bufanda al cuello de dibujos grises y encarnados. Su armamento y efectos ocupados fueron un fusil checo calibre 7,92, en el lado izquierdo de la caja lleva una inscripción hecha a punta de navaja con el nombre de “Luís” y las iniciales AGL, y en el lado derecho las iniciales MG, en el lado derecho del guardamanos las mismas iniciales AGL. Suspendida del cinto llevaba una cartuchera de cuero negro de las de reglamento en el cuerpo de la Guardia Civil conteniendo 65 cartuchos del mismo calibre que el fusil, un macuto de lona color kaki con tres camisas, tres calzoncillos, una camiseta, un pañuelo, cuatro talegos viejos, dos vendas, una cuchara, una máquina y una barra de jabón de afeitar, una brocha, una pastilla de jabón y un peine roto, una cartera de bolsillo de cuero de mala calidad y muy usada sujeta con una goma, medio metro de mechas de encendedor, dos plumas de escribir usadas, un peine encarnado de pasta y en una funda de cartón un espejo en cuyo respaldo figuraba una etiqueta (Casa Rodríguez, cuchillería, perfumería, taller de afilar, San Martín, 3, Valencia), y una cartilla de racionamiento de tabaco con el número 1.541.813 expedida en Mohorte a nombre de Fernando Montero Martínez, en la que faltaban por cortar los cupones correspondientes a los meses de enero y febrero”.
Humildes pertenencias de un luchador por la libertad.
05 octubre, 2008
"Del mito a la historia: guerrilleros, maquis y huidos en los montes de Cantabria"
Os presento un libro de Valentín Andrés que promete ser bastante interesante
"Del mito a la historia: guerrilleros, maquis y huidos en los montes de Cantabria"
Sinopsis:
Este trabajo es fruto de más de diez años de investigación en el que se han recogido el testimonio de guerrilleros, huidos, enlaces, familiares e informantes que vivieron muy de cerca el fenómeno guerrillero en Cantabria. Las personas sobre las que se habla en este libro alcanzaron su conciencia política durante la República, y el golpe de estado les obligó a tomar partido. El contexto histórico se impuso a su cotidianeidad, les dio un protagonismo para el que no estaban preparados y que no les hubiera correspondido de no haber sido atropellada la legalidad republicana.
Para entender el trasfondo de la guerrilla es necesario enfocar nuestra atención en dos direcciones: por un lado, en la necesidad de supervivencia que tuvieron los combatientes republicanos ante la imposibilidad de incorporarse a la sociedad tras la caída del frente, agrupándose en los montes cercanos a sus lugares de residencia como forma de autodefensa; y por otro, en el contexto político en el que esta lucha se produjo, lo cual nos acerca a las estrategias que los diferentes partidos adoptaron para enfrentarse a la dictadura y a las actitudes que las potencias aliadas tomaron respecto al «caso español». Para Franco la continuidad en el monte de los huidos y guerrilleros era un elemento desestabilizador, que dejaba abierta la posibilidad de intervención de las potencia aliadas, y que mantenía las esperanzas para una parte de la población de que el cambio era posible. En definitiva, cuestionaba la legitimidad del régimen, que se asentaba en el derecho de la victoria. Por eso era vital la desaparición de la guerrilla.
El proceso, que se desarrolló en Cantabria durante dos décadas, es muy representativo de la evolución que tuvo el fenómeno guerrillero de oposición a Franco. A finales de 1944 la Agrupación Guerrillera de Santander tomó carta de naturaleza bajó el impulso del PCE, dando una organización a los grupos de huidos que desde 1937 habían sobrevivido en los montes. La Agrupación entró en crisis en 1947; sin embargo, el fenómeno guerrillero permaneció activo hasta 1957, momento en el que se produce la desaparición de los dos últimos emboscados, Juanín y Bedoya.
Del silencio que se tejió en torno a los hombres y las mujeres que participaron en el movimiento guerrillero, sólo fueron capaces de escapar imágenes muy mitificadas, basadas en los aspectos más trágicos y heroicos de su lucha en el monte. Quedarse atrapado en el mito lleva consigo reducir la realidad histórica a la esfera de lo épico, que si bien permite su conservación a lo largo del tiempo, impide ver el pasado del que surge y que ha deformado. Parte de los escasos trabajos que se han aproximado a este tema en Cantabria se han quedado atrapados en el atractivo épico que contiene. Por nuestra parte, hemos intentado apartarnos de este camino, buscando las motivaciones y las circunstancias de las personas que, perdida la guerra, no encontraron otra salida que marchar al monte para resistir al naciente estado franquista.
"Del mito a la historia: guerrilleros, maquis y huidos en los montes de Cantabria"
Sinopsis:
Este trabajo es fruto de más de diez años de investigación en el que se han recogido el testimonio de guerrilleros, huidos, enlaces, familiares e informantes que vivieron muy de cerca el fenómeno guerrillero en Cantabria. Las personas sobre las que se habla en este libro alcanzaron su conciencia política durante la República, y el golpe de estado les obligó a tomar partido. El contexto histórico se impuso a su cotidianeidad, les dio un protagonismo para el que no estaban preparados y que no les hubiera correspondido de no haber sido atropellada la legalidad republicana.
Para entender el trasfondo de la guerrilla es necesario enfocar nuestra atención en dos direcciones: por un lado, en la necesidad de supervivencia que tuvieron los combatientes republicanos ante la imposibilidad de incorporarse a la sociedad tras la caída del frente, agrupándose en los montes cercanos a sus lugares de residencia como forma de autodefensa; y por otro, en el contexto político en el que esta lucha se produjo, lo cual nos acerca a las estrategias que los diferentes partidos adoptaron para enfrentarse a la dictadura y a las actitudes que las potencias aliadas tomaron respecto al «caso español». Para Franco la continuidad en el monte de los huidos y guerrilleros era un elemento desestabilizador, que dejaba abierta la posibilidad de intervención de las potencia aliadas, y que mantenía las esperanzas para una parte de la población de que el cambio era posible. En definitiva, cuestionaba la legitimidad del régimen, que se asentaba en el derecho de la victoria. Por eso era vital la desaparición de la guerrilla.
El proceso, que se desarrolló en Cantabria durante dos décadas, es muy representativo de la evolución que tuvo el fenómeno guerrillero de oposición a Franco. A finales de 1944 la Agrupación Guerrillera de Santander tomó carta de naturaleza bajó el impulso del PCE, dando una organización a los grupos de huidos que desde 1937 habían sobrevivido en los montes. La Agrupación entró en crisis en 1947; sin embargo, el fenómeno guerrillero permaneció activo hasta 1957, momento en el que se produce la desaparición de los dos últimos emboscados, Juanín y Bedoya.
Del silencio que se tejió en torno a los hombres y las mujeres que participaron en el movimiento guerrillero, sólo fueron capaces de escapar imágenes muy mitificadas, basadas en los aspectos más trágicos y heroicos de su lucha en el monte. Quedarse atrapado en el mito lleva consigo reducir la realidad histórica a la esfera de lo épico, que si bien permite su conservación a lo largo del tiempo, impide ver el pasado del que surge y que ha deformado. Parte de los escasos trabajos que se han aproximado a este tema en Cantabria se han quedado atrapados en el atractivo épico que contiene. Por nuestra parte, hemos intentado apartarnos de este camino, buscando las motivaciones y las circunstancias de las personas que, perdida la guerra, no encontraron otra salida que marchar al monte para resistir al naciente estado franquista.
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