30 septiembre, 2007

La Contrapartida


La Contrapartida la integraban varios guardias civiles voluntarios, los cuales intentaban aparentar ser verdaderos maquis, tanto en la manera de vestir, como en el armamento que llevaban. La misión encomendada era el exterminio de las partidas de resistentes en los montes, y su forma de actuación era presentarse en los núcleos habitados de las zonas donde el maquis actuaba.
Cuando contactaban con los moradores de las viviendas de la zona, simulaban ser guerrilleros, pidiéndoles comida, y falseaban conocer a las partidas, con las que supuestamente querían contactar, con lo cual, si se les daba información precisa, o si al día siguiente no denunciaban la presencia de maquis en sus casas, estaban perdidos.
Muchos puntos de apoyo perdieron la vida o fueron encarcelados con estos métodos, así la desconfianza fue haciendo mella, y la colaboración disminuía, con el perjuicio que eso ocasionaba a los grupos guerrilleros.

Otra forma de acción fue la utilización de prácticos del terreno, de maquis que se entregaban a la guardia civil, los cuales siendo conocedores de la situación de los campamentos, y de los movimientos habituales de los grupos de guerrilleros, hicieron bastante daño a las partidas donde esos mismos traidores estuvieron encuadrados, dándose casos donde los propios maquis traidores, en su afán por colaborar para salvar su propia vida, no dudaron en matar a antiguos compañeros suyos en el monte.

También encontraron una forma de actuación eficaz para que la población colaboradora del maquis desconfiara de los verdaderos guerrilleros, cometiendo toda clase de desmanes, con lo cual los puntos de apoyo al creer que eran verdaderos maquis, perdían su confianza en ellos y no les asistían más, dándose casos verdaderamente trágicos, donde la desconfianza hacía que estuvieran entre dos fuegos, no sabiendo quien era quien en esa verdadera guerra.

Una de las contrapartidas más famosas por su crueldad fue la del sargento Ruano, verdadero especialista en el exterminio de guerrilleros y fanático miembro de la benemérita, el cual, cayó así mismo abatido por un guerrillero [Víctor Padilla Aina “Aragonés”] que estando herido, y al acercarse el sargento para el recuento de víctimas, tuvo tiempo de apretar el gatillo de su arma y matarlo, siendo rematado “Aragones” por un traidor, antiguo miembro del maquis que servia de guía a esta contrapartida después de entregarse, cuyo nombre era Fausto Navas Navas “Viruta”, que fue incluso jefe de estado mayor de la 14 división de “Quincoces”.

Es esclarecedor el siguiente relato:
“Una buena señora, que de niña anduvo en labores de enlace y cobijo, contó que una de sus primeras lecciones fue aprender a distinguir a los que bajaban del monte de los otros, los de la contrapartida. A veces, decía, se presentaban por la zona unos individuos caracterizados como los maquis, con armas parecidas, las ropas indecentes, las suciedades, los mismos rostros atezados por la intemperie, y eran guardias civiles disfrazados.

Merodeaban por los lugares de reunión o de paso, para emboscarse, y por ver si alguno de los vecinos se les acercaba como contacto o simpatizante. Había que mirarles las manos, finas, de no haber usado en su vida un azadón o un martillo. Pero sobre todo se les distinguía por el olor. Podían tener la cara tiznada, pero los del monte olían de verdad a humo. Los maquis se reconocían por un olor inconfundible a podredumbre, a sudor, a hoguera, a meses de no lavarse. Un olor penetrante a miedo, a animal furtivo”.

24 septiembre, 2007

Al puerto de Tarna

Al puerto de Tarna

Estábamos en León
un día por la mañana,
íbamos salir pa Asturias,
pero había gran nevada,
llegamos, llegamos era hora ya,
vaya siete días de calamidad.

Llegamos al puerto Tarna,
llegamos a la montaña,
llegamos al puerto Tarna,
donde había grande nevada,
llegamos, llegamos era hora ya,
vaya siete días de calamidad.

Andrés gritaba a su grupo:
«¡Hala, arriba, camaradas!,
el enemigo nos sigue,
nos sigue con odio y saña»,
llegamos, llegamos era hora ya,
vaya siete días de calamidad.

Atacamos la montaña,
por la loma mas nevada,
y de tapar nuestras huellas
la tormenta se encargaba,
llegamos, llegamos era hora ya,
vaya siete días de calamidad.

El enemigo retira,
porque no puede hacer nada,
el enemigo retira,
las huellas ya están tapadas,
llegamos, llegamos era hora ya,
vaya siete días de calamidad.

Llegamos hasta Sotrondio,
Donde enlazamos con Cofre,
También estaba Turismo,
Que, por cierto, era un gran hombre,
llegamos, llegamos era hora ya,
vaya siete días de calamidad.

Canción basada en un hecho real por un grupo guerrillero liderado por Andrés Llaneza “El Gitano”
¿Por qué sangró la montaña? – Nicanor Rozada.

17 septiembre, 2007

XIX día del Guerrillero Español

XIX día del Guerrillero Español.
Acto junto al monumento al Guerrillero en Santa Cruz de Moya [Cuenca], el 7 de Octubre de 2007



Programa.

12:00 h. Ofrenda Floral.

12:15 h. Saludo del alcalde de Santa Cruz de Moya dando la bienvenida a los asistentes al acto.

12:30 h. Parlamentos de los guerrilleros.

-Presentación del acto

-Los guerrilleros toman la palabra.

14:30 h. Comida de hermandad. Salón Social Polivalente.

11 septiembre, 2007

VIII Jornadas



Un año mas se celebran las jornadas del Maquis en Santa Cruz de Moya [Cuenca]
Crónica Rural de la Guerrilla Española
Memoria Histórica Viva
5, 6 y 7 de Octubre de 2007

Aquí podemos encontrar el programa: VIII Jornadas

Una nueva oportunidad de encuentro con los historiadores, escritores y entusiastas del fenómeno guerrillero. Ocasión inmejorable para mantener vivo el recuerdo de los luchadores por la libertad.

Allí estaremos.

05 septiembre, 2007

Muerte de un Guerrillero

Ha fallecido en Alcázar de san Juan el día 1 de septiembre José Moreno Salazar “Quincallero”, a la edad de 83 años..
Guerrillero libertario de Bujalance, perteneció a la partida de “Los Jubiles”, celebre grupo anarquista echado al monte después de roto el frente en la zona donde combatían. Tres hermanos [Francisco, Juan y Sebastián Rodríguez Muñoz] junto a otros miembros y José Moreno, lucharon en el monte contra la guardia civil. Este cuerpo represivo de la posguerra, introdujo un infiltrado en el grupo, Juan Olmo “El Abisinio”, que condujo al desastre a toda la partida en el cortijo “Mojapies” en enero del 44, del cual, solo José Moreno salió con vida.
Tengo un post en este blog donde hablo del libro donde José Moreno cuenta su vida: http://guerrilla-maquis.blogspot.com/2006/08/los-jubiles.html. y tengo referencias de unas nuevas memorias inéditas que buscan salir a la luz

La familia de “Los Jubiles”, ha recelado siempre de “Quincallero”; suponen que es difícil que estuviera en el cortijo y que hubiera salido vivo de allí. Recientemente han salido a la luz los expedientes reservados del ejercito sobre los Jubiles, donde los infiltrados o confidentes, junto a las actuaciones de las fuerzas represivas están debidamente reflejadas, y no hay indicios de que José Moreno tuviera algo que ver en la traición.

José Moreno siempre llevó con orgullo su condición de Guerrillero Antifranquista hasta la muerte, y no dudó, cuando las fuerzas le permitían, en acudir a cuantos actos sobre el maquis le reclamaban.
La edad de los protagonistas y las secuelas de los sufrimientos que pasaron en el monte pasan factura.
Homenaje a la guerrilla, homenaje a los que se fueron, pero sobre todo... homenaje a su memoria.